La limpieza del radiador es fundamental para que tu auto tenga un sistema de enfriamiento adecuado, extendiendo así la vida útil de tu unidad. Conoce los pasos a seguir para su higiene.

Primero, el motor debe estar frío con el fin de que evites quemaduras al tratar de destapar una parte que tras usarse queda con mucha presión. Debe ser un enfriamiento natural, no uses nada para acelerar el proceso ya que puedes dañar tu auto.

Una vez aclarado esto, deberás levantar parrilla frontal del auto y usar un cepillo de nylon con agua espumosa para quitar insectos y los restos que se hayan acumulado en el radiador. Realízalo en la dirección de las rejillas para que no pierdan su forma.

Después drena el cubo del radiador para sacar todos los líquidos, pon un recipiente reciclable para recoger todo y evitar intoxicaciones de mascotas o niños que puedan andar por ahí.

Es conveniente hacer una revisión del tapón, abrazaderas y mangueras para detectar posibles fugas antes de llenar de nuevo. Tras limpiar enjuaga con una manguera (cómo la que usas en el jardín), insértala en el orificio del radiador y deja salir todo el contenido.

Finalmente agrega 50% de anticongelante y 50% de agua destilada (la cual está libre de minerales). Recuerda que cualquier detalle relacionado con este proceso, en Radiadores y Servicio Escamilla te podemos ayudar.